Londres, Reino Unido. - El gobierno británico convocó a la embajadora argentina, Mariana Plaza, para expresar su descontento ante las recientes decisiones de Argentina sobre la soberanía de Malvinas. Esto ocurre en el marco de un nuevo episodio de tensión diplomática relacionado con la explotación de recursos en el Atlántico Sur.
La citación formal se realizó con el objetivo de entregar una nota oficial de protesta debido al inicio de un procedimiento de arbitraje internacional por parte de la Cancillería argentina. Este proceso busca frenar la explotación del proyecto Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte, relacionado con hidrocarburos.
Las autoridades argentinas intentan impedir la concesión de nuevas licencias en la plataforma continental, utilizando mecanismos legales establecidos en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Esta acción ha generado una respuesta contundente de parte del Reino Unido.
La subsecretaria británica, Uma Kumaran, emitió un comunicado el 30 de septiembre en el que califica esta medida como un intento de socavar los derechos de los habitantes de las islas. Kumaran enfatizó que la población de Malvinas decidió democráticamente su estatus y tiene derecho a gestionar sus recursos.
Desde Londres se reiteró que las actividades hidrocarburíferas se realizan conforme a las normativas internacionales, y se manifestó preocupación por cómo este conflicto puede impactar las relaciones bilaterales. Se advirtió que impedir el desarrollo económico no es una conducta responsable en el ámbito internacional.
En conclusión, las tensiones continúan y se espera que Argentina responda ante las presiones británicas, mientras el gobierno argentino busca mantener su postura en defensa de la soberanía de Malvinas.
Con información de canalc.com.ar

