En 2024, México recibe más de 64 mil millones de dólares en remesas, promoviendo alianzas digitales y cambios en la oferta de servicios financieros en el país. Durante 2024, México ha registrado una entrada de remesas superior a los 64 mil millones de dólares, consolidándose como un pilar crucial para la economía familiar y nacional. Aunque se espera una ligera disminución del 3 al 4% respecto al año anterior, estas transferencias continúan siendo un motor clave para la estabilidad económica de millones de hogares mexicanos. La digitalización y el crecimiento de aplicaciones financieras han facilitado la creación de alianzas estratégicas que permiten envíos más rápidos y a menor costo, transformando la forma en que los usuarios gestionan sus remesas. El avance en adopción digital es significativo, ya que expertos en el sector señalan que el porcentaje de remesas enviadas mediante métodos electrónicos aún está por encima del 10%, pero con un potencial de crecimiento exponencial una vez se alcance el 12%. Empresas fintech, como Mercado Pago, han ampliado sus servicios en remesas, estableciendo alianzas con múltiples actores internacionales en 2022, y en 2024 han lanzado nuevas opciones para recibir dinero desde Estados Unidos en colaboración con plataformas como Félix Pago y otros. Por otra parte, instituciones financieras tradicionales también han adaptado sus estrategias. bancos como Santander y Banorte han eliminado comisiones en ciertos envíos para sus clientes y mejorado la experiencia digital, promoviendo el uso de plataformas propias y reguladas en Estados Unidos para reforzar la seguridad y la prevención del lavado de dinero. Este enfoque busca fidelizar a los usuarios en un contexto en el que cada vez más transacciones migrantes se realizan mediante canales digitales, ayudando a fortalecer el ecosistema financiero en el país. Este cambio en el sector financiero refleja la tendencia mundial donde la innovación tecnológica y la inclusión digital ofrecen oportun
