La reactivación de Repsol en Venezuela enfrenta limitaciones por parte de BlackRock y un entorno complicado. Repsol ha iniciado el envío de cargamentos de crudo venezolano a sus refinerías, bajo un permiso especial de Estados Unidos. Sin embargo, las inversiones futuras en el país están condicionadas a la aprobación del fondo BlackRock, un actor clave en la empresa. A pesar de ciertos avances, el contexto legal en Venezuela sigue siendo inestable. La reciente reforma a la ley de hidrocarburos modifica el marco del sector, pero persisten dudas sobre la seguridad jurídica. Repsol considera que cualquier nueva inversión se realizará con cautela y recursos destinados a otras regiones, evitando conflictos con Washington. La falta de claridad sobre los contratos con PDVSA también representa un gran reto.

