Estados Unidos ha impuesto nuevas restricciones de visado a más de 100 funcionarios nicaragüenses y sus familias debido a la muerte del líder indígena Brooklyn Rivera, quien falleció bajo custodia estatal. Los detalles de esta decisión fueron anunciados por el secretario de Estado, Marco Rubio.
Rivera fue detenido en 2023 y murió el pasado mayo a los 73 años tras sufrir una infección bacteriana relacionada con COVID-19, según el Ministerio de Salud de Nicaragua. Organizaciones de derechos humanos han calificado su detención como arbitraria y han denunciado la persecución política que sufrió.
Rubio enfatizó que el gobierno estadounidense no dejará de señalar las acciones de la "dictadura de Murillo-Ortega" y que estas restricciones buscan castigar a los funcionarios que han respaldado la agenda del régimen nicaragüense. En total, más de 2,350 funcionarios nicaragüenses se enfrentarán ahora a limitaciones en la obtención de visas.
El gobierno de Estados Unidos manifestó su solidaridad con el pueblo nicaragüense y su deseo de promover un futuro libre para el país, resonando con los anhelos de libertad de líderes como Rivera.
Las sanciones reflejan el compromiso de la administración estadounidense por presionar al gobierno nicaragüense ante las violaciones de derechos humanos y el desmantelamiento de la oposición política.
Con información de elmercurio.com.mx

