La implementación de la identificación digital biométrica genera preocupaciones por vulnerabilidades técnicas y legales La incorporación de la Clave Única de Registro de Población (CURP) biométrica como herramienta principal de identificación digital en México ha suscitado serias inquietudes entre especialistas en ciberseguridad. La propuesta, que busca centralizar y simplificar el acceso a servicios gubernamentales en línea, enfrenta críticas por las vulnerabilidades existentes en las plataformas digitales y la ausencia de mecanismos legales sólidos que protejan la identidad de los ciudadanos. Uno de los principales argumentos en contra es la falta de controles efectivos en plataformas oficiales como Llave MX, un sistema diseñado para realizar trámites en línea. Isaac del Bosque Mercado, reconocido experto en seguridad digital, denunció públicamente que este sistema permite que cualquier persona registre el CURP de un tercero sin mayores verificaciones. A través de un experimento videograbado y difundido en redes sociales, demostró cómo es posible manipular la plataforma sin necesidad de contar con verificaciones robustas, poniendo en evidencia una vulnerabilidad grave. El especialista afirmó que la situación representa un peligro total. “Estas plataformas carecen completamente de medidas de seguridad. Leí todo el paquete de reformas y en ninguna parte se menciona cómo se van a proteger los datos personales”, expresó. La carencia de protocolos adecuados para salvaguardar la información sensible incrementa el riesgo de suplantación y uso indebido. Del Bosque Mercado advirtió que los riesgos se amplifican ante el avance de tecnologías como la inteligencia artificial, que ya se utilizan para la clonación de identidades mediante técnicas como los deepfakes. La posibilidad de que un delincuente clone la imagen de una persona, tenga acceso a su CURP y a fotografías digitales, abriría la puerta a delitos de suplantación y fraude a gran escala. En ese contexto, el gobierno
