El afluente presenta cambios de color y olores intensos debido a vertidos industriales, poniendo en riesgo su ecosistema y a las comunidades cercanas. El río Alseseca, que atraviesa Puebla y desemboca en la presa de Valsequillo, enfrenta una crisis ecológica alarmante. A lo largo de sus más de 30 kilómetros, recibe descargas de residuos industriales, basura y productos químicos que alteran su color y calidad. Varias zonas del cauce muestran tonalidades que van desde el rojo al marrón, acompañadas de olores nauseabundos, resultado de vertidos de tintes textiles y materiales peligrosos como metales pesados y microplásticos. La contaminación no solo afecta sus aguas, sino que también dispersa toxinas en el aire, representando un riesgo para las comunidades cercanas y la biodiversidad que aún intenta resistir en sus orillas. La presencia de especies como garzas y serpientes entre los residuos evidencia una lucha por sobrevivir en un entorno cada vez más hostil. La situación del Alseseca refleja los problemas ambientales acumulados por décadas de crecimiento urbano sin control, donde la falta de infraestructura adecuada para el tratamiento de residuos agrava la situación. La recuperación del río requiere acciones inmediatas para reactivar plantas tratadoras y fiscalizar los vertidos industriales, además de crear conciencia sobre la protección del ecosistema hídrico en Puebla.
