La sustracción ocurrió en la plataforma Akal-R, en el Golfo de México, generando reforzamiento en seguridad y acciones legales por parte de Pemex. En una operación que inquieta la seguridad en la zona de producción petrolera, un grupo no identificado ingresó a la plataforma marítima Akal-R, ubicada en el Activo de Extracción Cantarell, en la Sonda de Campeche, y sustrajo aproximadamente 50 equipos de respiración autónoma. La incursión ocurrió en la noche del pasado lunes, a las 10 de la noche, cuando el personal de Pemex detectó la intrusión y notificó a las autoridades internas. Inmediatamente, las unidades de Seguridad Física de la compañía en colaboración con la Secretaría de Marina activaron los protocolos establecidos para eventos en instalaciones marinas, pero no lograron detener a los responsables ni recuperar los equipos en ese momento. Como medida de protección, Pemex presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República y reforzó sus medidas de seguridad en toda la zona, con mayor presencia de vigilancia y patrullajes marítimos. Hasta el momento, no se reportan trabajadores lesionados por el incidente; sin embargo, tres empleados tuvieron crisis nerviosa y recibieron atención médica dentro de la propia plataforma, donde posteriormente se estabilizaron. La compañía continúa con las investigaciones para esclarecer quiénes estuvieron detrás de este acto y qué motivos pudieron tener. Esta acción se suma a una serie de asaltos documentados en los últimos años en la Sonda de Campeche, una de las regiones más productivas en hidrocarburos para México. Es importante destacar que los robos en las instalaciones de Pemex representan un riesgo directo a la seguridad laboral, además de impactar en la continuidad de la extracción petrolera, vital para el abastecimiento energético del país. La protección de estos activos es crucial para mantener la soberanía energética y garantizar el suministro de combustibles y recursos nacionales.
