La candidata libertaria en el distrito más poblado de Argentina se enfrenta a internas internas y cambios en su bancada, generando tensiones en el armado político local. En La Matanza, el distrito más extenso y poblado de Argentina, se produjo una reciente reorganización política que refleja las tensiones internas en el libertarismo. Leila Gianni, quien encabezó la lista de La Libertad Avanza en ese municipio, decidió abandonar el bloque liderado por Sebastián Pareja antes de asumir su banca como concejala. El quiebre se produjo en medio de acusaciones hacia Luis Ontiveros, legislador bonaerense y mano derecha de Pareja, que generaron conflicto interno en la bancada. Gianni solicitó la jefatura del bloque libertario, pero su petición fue desestimada en favor de Lorena Ramos, esposa de Ontiveros, quien ingresó al Concejo municipal en representación del sector de El Dipy, un artista musical reconocido por su estilo cumbiero. Además, a Gianni no se le concedió la vicepresidencia segunda del cuerpo legislativo, lo que la llevó a formar un bloque independiente con otros sectores del PRO y con concejales que también se desvincularon de La Libertad Avanza, sumando un total de cuatro ediles. Este movimiento le otorgó a Gianni la primera minoría en el Concejo, desplazando a la bancada de Pareja, que quedó con solo tres representantes. La ruptura refleja también conflictos internos más amplios, relacionados con la proyección política de diferentes figuras libertarias en el municipio, además de evidenciar las dificultades que enfrenta la coalición en mantener unidad en el ámbito territorial. Este escenario se inscribe en un contexto de tensiones dentro del espacio libertario a nivel nacional, donde disputas internas y conflictos por liderazgo son cada vez más frecuentes. La situación en La Matanza ejemplifica cómo las diferencias de estrategia y alianzas pueden marcar la dinámica política local, en un momento en que la fragmentación afecta la capacidad de los partidos de conso
