Ciudad de México. – El reciente aumento al salario mínimo en México para 2026 ha puesto de relieve un debate crucial sobre el poder adquisitivo real: no solo importa cuánto se gana, sino el costo de vida que cada ingreso puede afrontar. Con la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) aprobando un incremento del 13%, el salario mínimo general alcanzará los 315.04 pesos diarios a nivel nacional, y 440.87 pesos en la Zona Libre de la Frontera Norte. Estos ajustes, que representan un incremento acumulado del 154% en el poder adquisitivo desde 2018, buscan mejorar la capacidad de compra de los trabajadores. En México, con un día de salario mínimo en 2026, se estima que se podrán adquirir aproximadamente 14.8 kg de tortilla, 6.5 kg de huevo, 7.1 kg de frijol, 5 litros de aceite, 8 kg de azúcar, 10.5 kg de papa, 2 kg de pechuga de pollo y 1 kg de bistec de res, según precios monitoreados en mercados y la Ciudad de México. No obstante, una comparación internacional con China revela matices importantes. A diferencia de México, China no cuenta con un salario mínimo nacional unificado; cada provincia y ciudad establece sus propios montos. Los salarios mínimos mensuales más comunes en 2025 oscilan entre 1,800 y 2,600 yuanes (aproximadamente 250 a 360 dólares), un monto diario que, en términos nominales, suele ser inferior al mexicano. La clave de la diferencia reside en los precios de los bienes y servicios. En muchas ciudades chinas, productos básicos como arroz, fideos, verduras y huevo, así como el transporte público y la energía, tienen costos significativamente menores. Esto permite que un salario mínimo diario en China cubra comidas básicas, transporte y aún deje un remanente, una situación que en México es más limitada fuera de los alimentos esenciales. La presidenta Claudia Sheinbaum ha establecido como meta alcanzar los 440 pesos diarios de salario mínimo en todo el país para 2030, con el objetivo de que los trabajadores puedan adquirir al menos 2.5 canasta
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