Un jurado en Oakland, California, dio un veredicto favorable a Sam Altman y OpenAI en una disputa legal con Elon Musk. El tribunal determinó que Altman y su equipo no eran responsables de las acusaciones del magnate, quien sostenía que se habían beneficiado de manera inapropiada de un pacto contractual fundacional.
El fallo unánime, llegado tras breves deliberaciones, representa un revés significativo para Musk, quien había pedido la destitución de Altman y la retribución de fondos a la rama sin fines de lucro de OpenAI. La decisión despeja el camino para que OpenAI continúe con sus planes de una oferta pública inicial, con una valoración que podría alcanzar los mil millones de dólares.
Con la resolución del juicio, OpenAI está en una sólida posición para avanzar, minimizando las preocupaciones sobre su situación financiera. Sarah Kreps, profesora de la Universidad de Cornell, destaca que este resultado tranquiliza a los inversores y evita interrupciones que pudieran haber amenazado la estructura comercial de la empresa y su colaboración con Microsoft.
El juicio, sin embargo, no abordó las preguntas cruciales sobre la seguridad y la regulación de la inteligencia artificial. Catherine Bracy, consejera delegada de Tech Equity, advirtió que el fallo no garantiza justicia o responsabilidad en el sector. El jurado concluyó que la demanda de Musk fue presentada fuera de los plazos legales, lo que abre debates sobre las prácticas comerciales y el impacto público de la IA.
A pesar de la derrota, los abogados de Musk anunciaron su intención de apelar. El abogado Steve Molo afirmó que el juicio fue una oportunidad para destacar las supuestas irregularidades de Altman. Por su parte, OpenAI proclamó su victoria en términos contundentes, enfatizando que las afirmaciones de Musk carecen de fundamentos sólidos.
Con información de eldiario.es

