La vicegobernadora de Santa Fe renuncia para integrar la lista de Unidos, coalición liderada por Pullaro, en una jugada que genera reacciones en el espectro político provincial. La vicegobernadora de la provincia de Santa Fe, Gisela Scaglia, ha decidido abandonar su cargo para encabezar la lista de diputados nacionales de la coalición política Unidos, liderada por el dirigente provincial Ariel Pullaro. Esta maniobra busca fortalecer la postura del paso político en la región, consolidando un liderazgo interno y aliándose con sectores clave del radicalismo. Desde una perspectiva política, esta decisión implica una reconfiguración de fuerzas en la provincia. Scaglia, quien supervisa la Cámara de Senadores y gestiona un presupuesto significativo, afrontará una merma en ingresos y proyección política al pasar a una banca en Diputados. Expertos en el ámbito local consideran que la movida favorece más a Pullaro, quien asegura una figura confiable en la lista y busca equilibrar la representación del radicalismo en el escenario provincial. Por otra parte, la conformación de la lista de Unidos revela una estrategia de inclusión de diversas fuerzas políticas, destacando la presencia del radicalismo en los puestos principales, aunque aún deben resolverse cuestiones internas en el Partido Socialista. La participación de dirigentes socialistas, como Enrique Estévez o Antonio Bonfatti, está en consideración para asegurar una representación diversa en la Cámara, fortaleciendo la posición de la coalición de cara a los próximos comicios. Este acuerdo evidencia una tendencia en la política santafesina, donde las alianzas y cambios de candidaturas buscan optimizar recursos y consolidar poder en medio de un escenario electoral cada vez más competitivo. La decisión de Scaglia refleja también un interés por ampliar su influencia en la política nacional, al tiempo que mantiene su relevancia dentro del panorama provincial.
