Autoridades comienzan operativos en zonas afectadas por inundaciones para evaluar daños y prevenir futuros incidentes en la Ciudad de México y el Estado de México. Las fuertes precipitaciones ocurridas este fin de semana en la región centro-sur del país dejaron consecuencias significativas en varias comunidades de la Ciudad de México y el Estado de México. La intensidad de la lluvia, que alcanzó aproximadamente 75 milímetros, provocó inundaciones y daños en diversos municipios y alcaldías, incluidos Nezahualcóyotl, Iztapalapa, Tláhuac, La Paz y Ecatepec. La caída de un rayo en la Torre de Control del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México generó caos en las operaciones aéreas, evidenciando la magnitud del evento meteorológico. Como respuesta, el Gobierno federal, a través de la Secretaría del Bienestar, inició desde el domingo operativos de evaluación y apoyo en las zonas afectadas. Los censos permiten identificar el grado de daño en viviendas y otros inmuebles, facilitando la planificación de soluciones inmediatas y de largo plazo. Además, en coordinación con la Comisión Nacional del Agua y las autoridades locales, se instalaron puestos de mando para gestionar las acciones de emergencia, limpieza y recuperación. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que también están en marcha estudios para tomar medidas que eviten futuras inundaciones, especialmente en puntos críticos como el Puente de la Concordia y la zona limítrofe entre Iztapalapa y Nezahualcóyotl. La mandataria destacó la importancia de realizar obras permanentes, recordando que en varias áreas, como Chalco, ya se lograron reducir los riesgos mediante infraestructura adecuada, teniendo en cuenta que tanto la Ciudad de México como el Estado de México enfrentan actualmente un proceso de hundimiento que complica la gestión hídrica. Este tipo de eventos meteorológicos recalca la necesidad de fortalecer los sistemas de drenaje y la infraestructura urbana, además de promover políticas d
