La adopción de energías renovables en el sector minero mexicano crece, impulsada por proyectos propios y cambios en infraestructura que favorecen la descarbonización. El sector minero en México busca incrementar significativamente su uso de energías limpias, con una meta del 40% para el año 2030. En los últimos años, el crecimiento de la generación de electricidad a partir de fuentes renovables ha sido notable, con un aumento anual del 15.3% entre 2023 y 2024. Durante ese periodo, la producción de energía limpia pasó de 1,794 gigawatts-hora en 2023 a 2,070 gigawatts-hora en 2024. El uso de fuentes renovables en el sector minero equivale a abastecer aproximadamente a 1.24 millones de hogares anualmente, además de reducir emisiones de carbono en más de 2.3 millones de toneladas y eliminar la circulación de un millón de automóviles con vehículos de combustión fósil. Debido a su alto consumo energético, que ocupa la sexta posición en la industria mexicana, las acciones de descarbonización y modernización son prioritarias. Empresas del ramo han adoptado tecnologías que incluyen instalaciones propias de energía renovable y flotas de vehículos eléctricos. Un ejemplo destacado lo representa Torex Gold, que instaló un sistema fotovoltaico de 8.5 megawatts en uno de sus complejos, logrando cubrir el 15% de su demanda energética con renovables y participar en el mercado eléctrico mayorista. Industrias Peñoles, por su parte, obtiene más del 50% de su energía del uso de parques eólicos distribuidos en diferentes estados del país, fortaleciendo su compromiso con la sustentabilidad. La incorporación de vehículos eléctricos y equipos a batería también refleja el avance hacia procesos más limpios y eficientes en la minería mexicana. Este movimiento hacia energías limpias en el sector minero se enmarca en una tendencia global de reducción de emisiones y transición energética, que busca fortalecer la competitividad del país, proteger el medio ambiente y mejorar la calidad de vida en l
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