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Sector textil en EE.UU. y México enfrenta crisis y el T-MEC es clave

La industria textil en EE.UU. y México enfrenta su peor crisis en décadas, y el T-MEC se vuelve fundamental para defenderse de la competencia asiática.

Por Redacción2 min de lectura
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La industria enfrenta bajas en empleo y producción debido a la competencia desleal de Asia y la necesidad de fortalecer acuerdos regionales. La industria textil en Norteamérica atraviesa su etapa más difícil en décadas, enfrentando una caída significativa en empleos y producción. En Estados Unidos, en 2024, el comercio del sector alcanzó aproximadamente 20 mil millones de dólares entre Estados Unidos, México y Canadá, con más de la mitad de las exportaciones estadounidenses orientadas a estos países. Sin embargo, la efectividad del acuerdo de libre comercio ha sido puesta a prueba por la competencia de China y otros países asiáticos, que dominan el mercado global mediante subsidios y prácticas laborales cuestionables. La situación en México refleja una realidad similar. La participación del contrabando procedente de Asia, que controla cerca del 70% del mercado textil mexicano, ha ocasionado el cierre de más de 40 empresas en los últimos años y la pérdida de cerca de 80 mil empleos, según cifras oficiales. Aunque el valor de la industria se estima en 25 mil millones de dólares, la competencia desleal y el uso de prácticas fraudulentas en importaciones siguen siendo un problema. El gobierno ha implementado medidas arancelarias y apoyos financieros para contrarrestar estas tendencias, pero los desafíos persisten. Desde la frontera del hemisferio norte, se insiste en proteger los beneficios del acuerdo de libre comercio, evitando que las tarifas afecten a los países aliados. La regla de origen, que busca que los insumos provengan del bloque, enfrenta amenazas por las importaciones disfrazadas desde Asia, por lo cual se propone fortalecer los controles aduaneros y combatir el fraude. Además, la infiltración de productos fabricados con insumos de regiones sometidas a trabajo forzoso, como Xinjiang, genera preocupaciones adicionales en materia de cumplimiento y ética en la cadena de suministro. Asimismo, la presencia creciente de inversión china en México y sus efectos en

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