Asunción, Paraguay. - El Senado paraguayo confirmó la destitución de Santiago Peña como presidente tras un voto unánime en la Cámara de Diputados, resultado de un escándalo financiero que involucra a Ueno Bank. El escándalo, que afectó a millones de ciudadanos, culminó con la renuncia de Peña, quien había intentado transferir el mando a su vicepresidente, Pedro Alliana, sin éxito.
La votación fue impulsada en gran parte por Horacio Cartes, antiguo aliado de Peña y actual líder del Partido Colorado. La presión política creció después de que se iniciara una investigación sobre la entidad financiera, que se había beneficiado de depósitos estatales y fondos jubilatorios. Esta investigación llevó a 35 diputados, tanto de la oposición como colorados disidentes, a presentar un libelo acusatorio en contra de Peña y su vicepresidente, lo que generó la necesidad de una mayoría de dos tercios para su destitución.
El distanciamiento entre Peña y Cartes se había agudizado meses antes del estallido financiero, lo que resultó en una disputa de poder que dejó a Cartes marginado en las decisiones del partido. Expertos políticos indican que la reaparición de Cartes en el centro de la política paraguaya podría redefinir la estructura del Partido Colorado.
Con la asunción de Alliana para completar los dos años restantes del mandato, la atención se centra ahora en la relación de Paraguay con Argentina y el Mercosur. Los cambios en la administración podrían influir en negociaciones clave, como el cobro de peajes en vías navegables y asuntos energéticos de la represa Yacyretá. Para el futuro político, los analistas apuntan a que Cartes retoma el control del Partido Colorado ante la preparación de las elecciones de 2028.
Con información de prensamercosur.org

