La presidenta de México destacó la resistencia nacional ante quienes intentan intervenir desde el extranjero y enfatizó su compromiso con la paz social en el país. La mandataria de México afirmó que el país defiende su independencia y soberanía frente a aquellas voces que buscan injerencias externas para influir en su realidad interna. Durante su visita a un centro en Tabasco, anunció además la instalación de una planta procesadora destinada a fortalecer el programa de Chocolate del Bienestar, uno de los proyectos sociales más relevantes del gobierno. Diversos sectores en varias regiones mexicanas han organizado manifestaciones para denunciar la inseguridad que aqueja al país, particularmente tras el asesinato del edil de Uruapan, Michoacán, ocurrido en un evento público durante las festividades del Día de Muertos. Estas movilizaciones reflejan la demanda ciudadana por cambiar las estrategias contra la violencia y fortalecer la seguridad pública. En su intervención, Sheinbaum destacó que los altos niveles de aprobación que mantiene en las encuestas —como la que mostró una valoración positiva del 78% cuando se cumple un año de su gestión— se deben a la continuidad de un modelo de participación cercana a la gente, inspirado en su predecesor. La jefa del ejecutivo afirmó que esa cercanía une al pueblo con su gobierno, haciendo difícil que fuerzas externas puedan desestabilizar el orden interno del país. Un día antes, la mandataria también abordó la falta de participación juvenil en una marcha en la capital, rechazando cualquier acto de violencia asociado a las movilizaciones civiles. La postura busca fortalecer la imagen de un gobierno que prioriza el diálogo y la paz social como caminos para resolver los desafíos nacionales.
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