La eliminación del apoyo al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios eleva los costos de los combustibles y afecta a consumidores y empresas. Desde principios de abril de 2025, la gasolina Magna y el diésel dejaron de recibir el estímulo fiscal que durante meses contribuía a reducir su coste en el mercado. Para la primera semana de noviembre, la cuota del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en México se mantiene en niveles que incrementan finalmente el precio final al consumidor, ya que no se aplican apoyos que absorban parte del gravamen. La gasolina con menor octanaje tiene una cuota de aproximadamente 6.46 pesos por litro, mientras que la Premium y el diésel se sitúan en 5.21 y 7.09 pesos, respectivamente. La ausencia de estos estímulos, que anteriormente bajaban los precios al consumidor, puede traducirse en precios de mercado más altos, afectando desde el transporte público hasta las operaciones industriales. Esta medida también implica un aumento en la volatilidad del mercado petrolero, exponiendo a los usuarios a las fluctuaciones internacionales del crudo y las tasas de cambio. La eliminación del apoyo fiscal representa una reducción significativa en la recaudación tributaria, ya que en años recientes estos incentivos han llegado a aminorar millones de pesos en ingresos fiscales, lo que obliga a reconsiderar las políticas de subsidio y su impacto económico a largo plazo. La decisión de mantener los precios sin estímulo refuerza la importancia de nuevas estrategias para contener los costes de combustibles y proteger el gasto de los hogares y las empresas mexicanas.
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