La inversión busca beneficiar al 89% de los hogares mexicanos con apoyos en tarifas eléctricas y avanzar en metas de cambios climáticos y expansión energética. El gobierno mexicano ha asignado aproximadamente 84.8 mil millones de pesos en subsidios para las tarifas domésticas de electricidad durante 2025, con el objetivo de apoyar a la mayoría de los hogares del país. Este respaldo ha llegado a un 89% de las familias residenciales, quienes han recibido un promedio de reducción del 47% en sus facturas eléctricas, especialmente durante temporadas de mayor consumo. La política de subsidios, aunque ya no es regulada directamente por la Comisión Federal de Electricidad, continúa siendo una prioridad pública que refleja el compromiso del Estado con la protección social en materia de energía. Paralelamente, México avanza en su agenda de sostenibilidad y modernización del sistema eléctrico. Se anticipa que para 2030, la generación de energía renovable alcance hasta un 38% del mix energético, superando las metas iniciales, con una significativa reducción en emisiones de carbono. En los primeros ocho meses de 2024, las emisiones de CO2 se redujeron en más de 5 millones de toneladas, resultado de la disminución en el uso de combustóleo y la incorporación de tecnologías limpias. Este esfuerzo se apoya en un plan de expansión que contempla la adición de casi 22 mil megavatios mediante nuevas plantas y proyectos de almacenamiento, incluyendo dos centrales termosolares en Baja California Sur con inversión superior a 800 millones de dólares. Asimismo, el plan de desarrollo energético busca fortalecer las redes de transmisión y distribución, con inversiones millonarias en infraestructura que garantizan mayor capacidad y eficiencia. Durante la administración actual, se han concluido diversos proyectos que mejoran la capacidad del sistema y reducen costos, logrando ahorros cercanos a los 17 mil millones de pesos en procesos de compras y obras. Estas acciones sitúan a México en un cami
