La mayor parte de los ingresos del proyecto proviene de apoyos gubernamentales, mientras avanzan tramos pendientes y se incrementan costos previstos. En 2025, el proyecto del Tren Maya recibirá cerca de 41 mil millones de pesos en subsidios y apoyos fiscales, lo que representa casi la totalidad de sus ingresos proyectados para ese año. Este monto, establecido en el Presupuesto de Egresos de la Federación, refleja la alta dependencia financiera del gobierno para mantener en marcha esta infraestructura, cuyo costo total se ha multiplicado significativamente desde su propuesta inicial. Mientras tanto, tramos clave del recorrido aún están en construcción y presentan retrasos, evidenciando las complejidades y desafíos de una obra de gran escala. La entidad responsable, Tren Maya S.A. de C.V., prevé ingresos por más de 41 mil millones de pesos, de los cuales solo una parte proviene de ventas de servicios, subrayando la importancia de los apoyos públicos en su sostenibilidad. La magnitud de las inversiones y subsidios evidencia la apuesta del gobierno por integrar una de las obras ferroviarias más ambiciosas de México, cuyo impacto en movilización y desarrollo regional genera tanto expectativas como debates sobre su financiamiento y gestión.
