La reciente compra de vehículos y rituales en la Corte suscita debate sobre la austeridad prometida. La Suprema Corte ha finalizado la semana envuelta en controversia por la compra de nueve camionetas de lujo para sus ministros, justificadas como necesarias “por razones de seguridad”. Este año, el gasto en vehículos alcanzó 252 millones de pesos, además de los 1.2 millones invertidos en una ceremonia ritual dedicada a Quetzalcóatl. Estas decisiones contradicen las promesas de austeridad de los ministros, en particular la del presidente del órgano, Hugo Aguilar. Asimismo, el Partido Verde enfrenta divisiones internas sobre una reforma electoral propuesta, mientras el senador Gerardo Fernández Noroña asegura que viajó en clase turista, lo que genera burlas en redes sociales.
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