La provincia advierte que la suspensión de fondos nacionales y el creciente déficit ponen en riesgo la sustentabilidad del sistema previsional local, en un escenario similar al de gestiones pasadas en Argentina. La Caja de Jubilaciones de Córdoba enfrenta una grave crisis financiera debido a la suspensión de fondos nacionales y a un elevado déficit previsional. Para 2026, el gasto total del sistema previsional provincial alcanzará los 2,63 billones de pesos, mientras que los aportes de activos representarán solo el 69% de esa cifra, dejando un hueco de más de 821 mil millones de pesos. La provincia además reclama a la Nación una deuda de aproximadamente un billón de pesos, que aún no ha sido reconocida ni saldada. El sistema previsional cordobés prevé financiar más de la mitad de su déficit con recursos propios, ante la incertidumbre en los giros federales, que en 2025 comenzaron a reducirse tras una resolución de la Corte Suprema y ahora están en duda. La estimación técnica señala que el monto mensual necesario para sostener el sistema sería de unos 20 mil millones de pesos, mucho más del doble de lo que aporta actualmente la Nación. En este contexto, políticos locales han presentado iniciativas para endurecer las condiciones del systema, incluyendo propuestas de declarar una emergencia de la Caja de Jubilaciones. Entre las medidas en debate, destaca una cláusula de solidaridad que aplicaría recortes en los haberes más altos, y aumentos en los aportes personales, principalmente para empleados municipales y del sector energético, en medio de tensiones con gremios y sectores judiciales. La complejidad del problema se agudiza en un momento electoral, donde la gobernabilidad y la estabilidad social son prioritarios. La situación recuerda los antecedentes de crisis previsional en Argentina, que en el pasado llevó a medidas extremas como la creación de impuestos especiales. La unificación de esfuerzos para morigerar el impacto de la suspensión de fondos será clave en la
