La llegada de frentes fríos en la próxima temporada impactará principalmente en el norte y noroeste del país, con bajas temperaturas y lluvias ocasionales. La temporada de frentes fríos en México, que generalmente va de septiembre a mayo, se prevé registrar hasta 50 eventos durante los próximos meses, afectando principalmente las regiones del noroeste y norte del territorio. Entre las áreas más vulnerables están las zonas montañosas de Sonora, Durango y Baja California, donde se esperan temperaturas extremas y heladas que complican las condiciones climáticas habituales en invierno. Este fenómeno atmosférico ocurre cuando una masa de aire frío choca con una de aire caliente, generando movimientos que incrementan la inestabilidad en la atmósfera. Las consecuencias de estos frentes incluyen descensos bruscos de temperatura, vientos intensos, oleaje fuerte, nubosidad y lluvias dispersas, que pueden extenderse desde unos días hasta una semana, dependiendo del sistema. El cambio climático ha modificado el patrón habitual de estos eventos, provocando que se registre un día con temperaturas bajas menos frecuente cada 15 años. A pesar de ello, las autoridades recomiendan extremar precauciones, especialmente en la protección de niños y adultos mayores, y evitar el uso de calefacciones por combustión en espacios cerrados para prevenir intoxicaciones. La población debe mantenerse informada mediante los comunicados oficiales del Servicio Meteorológico Nacional y Protección Civil, que brindan actualizaciones sobre la evolución de los frentes fríos. Desde septiembre, se prevé una disminución en las lluvias, aunque en los primeros meses de la temporada todavía puede haber precipitaciones, ya que coinciden con la temporada de ciclones tropicales. Es importante estar atentos a los cambios climáticos y seguir las recomendaciones de protección para evitar riesgos durante las bajas temperaturas.
