México ha presentado una respuesta activa ante los cargos del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra los miembros de Cárteles Unidos, pero mantiene una postura cautelosa con respecto a los políticos implicados en actividades delictivas.
## Datos clave - Acusados: Juan José Farías Mendoza e Israel Vega Farías, integrantes de Cárteles Unidos. - Fecha de cargos: 2 de julio de 2023. - Cargo adicional: Brindar apoyo material a una Organización Terrorista Extranjera (FTO). - Respuesta mexicana: Órdenes de aprehensión ya emitidas en México. - Caso Sinaloa: Acusaciones contra el gobernador Rubén Rocha Moya han sido rechazadas.
Recientemente, el Departamento de Justicia de EE. UU. formalizó cargos contra Juan José Farías Mendoza e Israel Vega Farías, acusándolos de graves delitos, incluido el apoyo material a organizaciones terroristas. En este sentido, la reacción inmediata del gobierno mexicano, representada por Omar García Harfuch, destaca el compromiso de colaborar con las autoridades estadounidenses en la lucha contra el narcotráfico.
Sin embargo, la situación se complica cuando se observa el caso del Cártel de Sinaloa. El gobierno de México ha desestimado las solicitudes de extradición dirigidas a políticos vinculados a esa organización, creando un contraste con la disposición mostrada hacia Cárteles Unidos. Esta problemática plantea interrogantes sobre la equidad en la aplicación de la justicia y el impacto en la relación bilateral con EE. UU.
## ¿Por qué es importante esta diferencia en el tratamiento? El gobierno mexicano enfrenta la presión de tener que responder a las expectativas de EE. UU. en un contexto donde la estrategia antidrogas ha evolucionado. Washington no solo busca detener el tráfico de drogas, sino desmantelar toda la estructura empresarial y operativa detrás de estos carteles. La protección de políticos del partido Morena en este ámbito añade una capa de complejidad al tema.
## ¿Qué implicaciones tiene para la política interna de México? La estrategia de colaboración operativa que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum se presenta como insuficiente. Al elegir proteger a Rocha Moya, se evidencia una preferencia política que podría ser contraproducente a largo plazo. Washington ha demostrado su capacidad para actuar independientemente en su propio interés, lo que podría intensificar la presión sobre figuras políticas mexicanas involucradas con los carteles.
Es probable que la cooperación entre ambos países se vea alterada si México no es capaz de abordar las preocupaciones de EE. UU. de manera más completa. La estrategia actual, aunque efectiva en ciertos aspectos, puede no ser suficiente para evitar futuras sanciones o presiones, especialmente con el aumento del enfoque estadounidense en la infraestructura del narcotráfico.
Con información de zocalo.com.mx

