Houston, Texas. - Texas ha experimentado la llegada de 2.853.200 inmigrantes irregulares entre 2020 y 2026, un período que coincide mayoritariamente con la presidencia de Joe Biden. Este aumento demanda un análisis sobre las políticas migratorias de los demócratas, sus efectos en la seguridad fronteriza y la evolución demográfica estatal.
El área de la costa del Golfo, que incluye ciudades como Houston, The Woodlands y Sugar Land, se destaca con 895.400 nuevos residentes irregulares. Le siguen Dallas-Fort Worth-Arlington, con 765.100; San Antonio y New Braunfels, con 285.500; y la frontera con México, donde se contabilizan 245.700 nuevos habitantes.
Otras localidades que también han visto incrementos significativos son El Paso, con 180.300, y el área metropolitana de Austin, Round Rock y Georgetown, con 195.200. Este fenómeno indica cómo la inmigración está transformando diferentes partes del estado, afectando servicios públicos, mercado laboral, y vivienda.
Analistas advierten que la cuestión migratoria podría ser determinante en las elecciones venideras. "Las políticas del gobierno federal están teniendo un impacto directo en la composición demográfica y el clima político de Texas", afirmó un experto en demografía.
El aumento de población podría tener repercusiones en la infraestructura y en la oferta de servicios esenciales en el estado, lo que subraya la importancia de abordar este fenómeno desde el ámbito legislativo y gubernamental.
Con información de derechadiario.com.ar

