La ciudad busca dejar atrás la percepción de mano de obra barata para atraer empleos mejor remunerados y diversificar su sector productivo. La economía de Tijuana atraviesa una fase de transformación marcada por cambios en el contexto global, renegociaciones del T-MEC y la incertidumbre en el comercio internacional. La Secretaría de Desarrollo Económico de la ciudad está enfocada en fortalecer sectores clave, como la industria, turismo y comercio, mientras busca atraer inversión mediante una reconfiguración de su imagen hacia un talento especializado. Aunque la industria local ha sufrido pérdidas en empleos debido a los cambios arancelarios y las renegociaciones internacionales, las políticas actuales apuntan a fomentar empleos mejor remunerados y con mayor valor agregado. El recurso humano de Tijuana ha evolucionado, destacando por su formación en ingeniería, tecnología y desarrollo de software, posicionando a la ciudad como uno de los principales centros exportadores del país. La estrategia también contempla agilizar trámites mediante digitalización y fortalecer programas de apoyo a emprendedores, especialmente jóvenes y estudiantes. Mientras tanto, las autoridades trabajan en mejorar la seguridad y la infraestructura urbana para potenciar la confianza y estabilidad del entorno económico. La visión a futuro de la ya conocida ciudad fronteriza es consolidarse como un polo de innovación, calidad y sustentabilidad, en un escenario de recuperación y crecimiento sostenido. La continuidad de estas acciones, sumada a la confianza en la renegociación del T-MEC y la estabilidad de sus sectores productivos, coloca a Tijuana en una posición favorable para atraer inversiones que generen empleos de mayor calidad y contribuyan a la transformación de su economía.
