La celebración congregó a miles de personas y confirmó el liderazgo de esta localidad en las tradiciones del Día de Muertos, con un altar que supera los 3,3 km². El municipio de Tlaquepaque logró imponer un nuevo récord mundial al crear el altar de muertos más extenso de la historia, con una superficie de 3,329 metros cuadrados. La construcción de esta monumental ofrenda, que celebró las tradiciones mexicanas y el legado cultural, requirió aproximadamente 28 horas de trabajo y el uso de casi 3 toneladas de aserrín, más de 70 mil flores naturales y varias decoraciones artesanales. Este altar simboliza no solo la identidad de Tlaquepaque, sino también su arraigo en las festividades del Día de Muertos, una de las celebraciones más importantes del calendario cultural mexicano. La iniciativa contó con la participación activa de residentes, comerciantes y emprendedores locales, quienes juntas fortalecieron el carácter y la unión de la comunidad. Además, el logro fue certificado por autoridades oficiales, consolidando la ciudad como un referente en esta tradición ancestral, que atrae a más de tres millones de visitantes cada año y promueve el turismo cultural en la región.
