La nueva tormenta se encuentra a más de mil kilómetros de México, con proyecciones de convertirse en huracán y seguir su trayectoria en el Océano Pacífico. Este domingo, un sistema atmosférico en el Océano Pacífico recibió el nombre de Kiko, una tormenta tropical que mostró signos de intensificación en su evolución. Originada a partir de una depresión tropical, actualmente se localiza a aproximadamente 1,680 kilómetros al suroeste de Cabo San Lucas, en Baja California Sur. Sus vientos máximos sostenidos alcanzan los 65 kilómetros por hora, con rachas de hasta 75 km/h, y se desplaza en dirección oeste a una velocidad de 15 km/h. A pesar de su proximidad a la zona, los especialistas en meteorología han señalado que la distancia impide que Kiko represente una amenaza directa para el territorio mexicano en estos momentos. Sin embargo, se espera que en los próximos días la condición de la tormenta evolucione, transformándose en huracán de categoría 1, con pronósticos que indican su posible fortalecimiento a partir del martes 2 de septiembre y manteniéndose así hasta el viernes 5 de ese mes. Posteriormente, el sistema debería disiparse en el océano, sin causar mayores afectaciones. La temporada de ciclones para 2025 en el Pacífico y Atlántico asciende a un estimado de 37 sistemas, de los cuales una buena parte ya ha sido nombrada. Se prevé que en el Pacífico se formen entre 16 y 20 ciclones, incluyendo tormentas tropicales y diferentes categorías de huracanes, mientras que en el Atlántico se anticipan de 13 a 17 sistemas en total, con un rango similar en su intensidad. La temporada oficial comienza en mayo en el Pacífico y en junio en el Atlántico, finalizando en noviembre. La vigilancia continúa para mitigar posibles riesgos asociados a estos fenómenos naturales.
