La clínica de medicina familiar es vital para 100 mil pacientes mensuales y enfrenta un cierre inminente. En Cuernavaca, Morelos, trabajadores de la clínica de medicina familiar del Issste protestaron por el cierre inminente de su centro de trabajo. Médicos y enfermeras bloquearon la entrada al hospital Carlos Calero Elorduy durante media hora, exigiendo respeto a sus derechos laborales. La clínica, que asiste a 100 mil personas al mes, ha estado operando durante ocho años. Los empleados desconocen su futuro laboral, ya que se han comenzado a trasladar a personal a otras ubicaciones. Además, solicitaron una audiencia con el director general del Issste, Martí Batres, y la gobernadora, Margarita González. En medio de esta situación, insisten en la necesidad de mantener la clínica abierta para continuar ofreciendo atención médica a la comunidad.
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