Empleados del Servicio de Administración Tributaria protestan por falta de recursos y bajos salarios, mientras el gobierno mantiene políticas de austeridad. En la Ciudad de México, un grupo de funcionarias del Servicio de Administración Tributaria (SAT) llevó a cabo una manifestación en los carriles centrales de Paseo de la Reforma, cerca de las oficinas de la Torre del Caballito. Los empleados, vestidos con ropa en colores rojo y negro, bloquearon el flujo vehicular y mostraron su inconformidad por las condiciones laborales y la compensación económica que perciben. La protesta generó apoyo entre pasajeros y automovilistas, algunos de los cuales expresaron su solidaridad mediante bocinas y palabras de ánimo. Las manifestantes denunciaron que, a pesar de contar con estudios de licenciatura y maestría, su salario promedio es de aproximadamente 13,000 pesos mensuales, cifra que consideraron insuficiente para cubrir sus necesidades básicas. La carga laboral también fue señalada como excesiva, con jornadas que llegan hasta las 10 de la noche, y sin acceso a condiciones dignas como agua potable, higiene o alimentación adecuada en sus centros de trabajo. La falta de ajustes por inflación y la escasez de recursos son factores que agravan aún más su situación. El gobierno federal, en línea con su política de austeridad vigentemente implantada desde la administración anterior, ha reducido el personal y recortado gastos en insumos esenciales para la atención pública. Datos oficiales muestran que el número de trabajadores en el SAT disminuyó en más de 7,500 personas en los últimos cinco años, particularmente en áreas de enlace. A pesar de estas reducciones, las autoridades aseguran que la situación está siendo atendida y que se implementan medidas para responder a las demandas, aunque los empleados alegan amenazas de despidos por participar en esta movilización. La denuncia de los empleados también revela un contexto de inseguridad laboral, ya que aseguran que han sido vetados
