Este innovador procedimiento médico transforma vidas y establece un precedente mundial en cirugía plástica. A finales de 2024, Carmen, de 60 años, recibió un trasplante de cara en el Hospital Vall d’Hebron, Barcelona. Esto se logró gracias a la donación de una mujer que había solicitado la eutanasia. El procedimiento, el primero en su tipo, permitió recuperar su funcionalidad facial tras sufrir necrosis severa por una infección. Durante la cirugía, que duró 24 horas, intervinieron más de cien especialistas. Además del rostro, la donante cedió órganos vitales que salvaron vidas. La legislación española protege la identidad del donante, garantizando la privacidad en este acto de generosidad. Carmen ahora empieza a recuperar su vida con nuevas esperanzas.
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