Washington D.C. - La reciente derrota del Partido Republicano en las elecciones intermedias estadounidenses del 3 de noviembre ha modificado el panorama político en la capital, aunque no disminuye la influencia de Donald Trump en su gestión. A pesar de que los demócratas recuperan el control de ambas cámaras del Congreso, el expresidente conserva el poder del veto presidencial, una herramienta que puede frenar iniciativas legislativas internas.
Los demócratas obtuvieron un mejor desempeño electoral, lo que les permite ejercer un control más riguroso sobre el presupuesto y la fiscalización. Sin embargo, Trump mantiene amplias facultades ejecutivas, especialmente en áreas críticas como comercio y migración, que no dependen directamente de la colaboración legislativa.
La situación resulta compleja para México, donde la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se enfrentará a un Trump posiblemente más nacionalista en su discurso, buscando recuperar apoyo entre sus electores. Las tensiones comerciales, las amenazas arancelarias y la evaluación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continuarán como parte de sus estrategias, junto con las operaciones migratorias del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas.
En Veracruz, los sectores ganadero y migratorio sentirán las repercusiones, principalmente debido a restricciones en la entrada de ganado mexicano por razones sanitarias. Aunque hay una reapertura gradual en los cruces fronterizos, persisten controles que afectan las expectativas comerciales. Entre febrero de 2025 y febrero de 2026, se registraron 11 mil 680 devoluciones de veracruzanos, cada una traumatizando una familia y poniendo en riesgo sus medios de vida.
Adicionalmente, un nuevo impuesto del 1% sobre las remesas, que entró en vigor en enero de 2026, podría complicar aún más la situación económica familiar. Frente a esto, la gobernadora Rocío Nahle García busca diversificar mercados e impulsar inversiones, además de fortalecer infraestructura para posicionar a Veracruz en el plano energético y logístico.
La verdadera fortaleza de México dependerá de su capacidad para construir una economía robusta que resista los efectos de las políticas de Trump, cuya influencia, a pesar de las derrotas, no debe subestimarse.
Con información de entornopolitico.com

