El gobierno de Trump ha comenzado a implementar un plan para derogar la norma de áreas sin caminos, la cual ha estado en vigor desde 2001. Esta reglamentación prohíbe la tala y el desarrollo en terreno de bosques nacionales y afecta aproximadamente 59 millones de acres en Estados Unidos.
Datos clave
- Propuesta presentada por: Servicio Forestal de Estados Unidos.
- Tamaño de las áreas afectadas: 59 millones de acres (24 millones de hectáreas).
- Fecha de presentación de comentarios: hasta el 21 de septiembre.
- Implementación inicial: norma firmada por Bill Clinton en 2001.
- Opinión de grupos ambientales: negativa ante el impacto en ecosistemas.
La propuesta busca devolver autoridad a los administradores de tierras sobre ciertas áreas forestales y se justifica con la necesidad de reducir el riesgo de incendios forestales. Brooke Rollins, secretaria de Agricultura de Estados Unidos, argumentó que la norma ha impedido acciones efectivas para mejorar la salud de los bosques, al permitir la acumulación de vegetación y la proliferación de plagas.
¿Qué significa para los bosques nacionales?
La eliminación de esta norma significaría un cambio drástico en la gestión de los bosques, permitiendo que las empresas realicen actividades como tala comercial y construcción de caminos. Grupos ambientalistas han expresado su preocupación, señalando que esto podría resultar en una mayor degradación de los ecosistemas y afectar la vida silvestre y las fuentes de agua.
¿Cuáles son las reacciones de la comunidad?
Los opositores a la revocación han dejado claro que muchos ciudadanos desconfían de que el cambio en la regulación beneficie realmente a la gestión forestal. Chris Krupp, de WildEarth Guardians, aseguró que esta acción podría alejar a los estados de sus compromisos de proteger las tierras públicas, un sentimiento que entrecruza opiniones en diversos sectores.
Las autoridades están abriendo un periodo de comentarios públicos, permitiendo a quienes deseen expresar su opinión sobre la propuesta. Mientras tanto, la comunidad ambientalista y varios grupos locales continúan organizándose para oponerse a la revocación de la norma, alertando sobre las potenciales consecuencias adversas.
Con el fin del periodo de comentarios previsto para el 21 de septiembre, la decisión final sobre la norma podría afectar significativamente a la gestión de los bosques nacionales y su conservación en el futuro.
Con información de telemundo.com

