La universidad realiza operativos y protocolos para garantizar la protección de su comunidad tras difundirse amenazas en redes sociales y espacios públicos. En respuesta a recientes incidentes que generaron preocupación en la comunidad universitaria, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha implementado un conjunto de medidas para fortalecer la seguridad en sus campus. Operativos de inspección, revisión de infraestructura y patrullajes internos se llevaron a cabo en diferentes planteles, en línea con los acuerdos suscritos con estudiantes tras sucesos lamentables que afectaron el entorno escolar. Estos esfuerzos buscan atender las fallas existentes y prevenir incidentes futuros, promoviendo un ambiente más seguro para toda la comunidad académica. Adicionalmente, se registraron varias denuncias por falsas amenazas dirigidas a distintas facultades y preparatorias, las cuales circularon en redes sociales, pintas en espacios públicos y hojas abandonadas en sanitarios. Aunque dichas amenazas resultaron ser infundadas, las autoridades universitarias y capitalinas han iniciado investigaciones y reforzado protocolos para garantizar la protección de alumnos y docentes. La UNAM también prepara nuevas acciones judiciales contra responsables, y ha aclarado que estas amenazas no representan una proliferación real, sino un problema de reenvíos en plataformas digitales. En el contexto, la institución ha anunciado un plan estratégico para retomar las clases presenciales, que incluye medidas de seguridad y un énfasis especial en el apoyo psicológico a estudiantes y personal. El rector Leonardo Lomelí enfatizó que la clave para mejorar la percepción de seguridad está en el cuidado continuo de la salud mental y el fortalecimiento del acompañamiento emocional, en un esfuerzo por mantener un entorno educativo estable y protegido.
