En un escenario difícil para Osasuna, Víctor Muñoz demostró su lealtad al equipo incluso desde el palco presidencial del Coliseum. A pesar de no poder jugar por una lesión, su apoyo fue evidente durante la última jornada del campeonato y en el crucial partido contra el Espanyol.
Mientras Iker Muñoz se mantenía al tanto del marcador del Girona-Elche, Víctor mostró gran preocupación por la situación del club. A pesar de su ausencia física en el campo, se mantuvo activo en la última sesión de entrenamiento, apoyando a sus compañeros de equipo ante la batalla final por la salvación.
El fin de semana fue decisivo para el futuro de ambos jugadores. Víctor espera conocer su inclusión en la lista definitiva de la selección nacional de fútbol liderada por Luis de la Fuente. También enfrenta una incertidumbre sobre su futuro en el club, ya que el Real Madrid tiene la opción de repescarlo mientras Osasuna anhela retenerlo.
Desde el palco, Víctor vivió un espectáculo lleno de nervios y tensión, acompañando cada jugada con el fervor de un aficionado. A medida que avanzaban los minutos, la ansiedad se hacía palpable, con momentos de euforia y temores compartidos junto a la cúpula del club.
La jornada culminó en una mezcla de alivio y alegría tras el pitido final, tanto en Getafe como en Girona. La presencia de Víctor Muñoz, aunque distante del terreno de juego, simboliza la fortaleza y unidad del equipo en tiempos complicados.
Con información de diariodenavarra.es

