Con incrementos en precio y mayor preferencia por parte de compradores, el sector secundario domina la tendencia del 2023 ante la escasa construcción de nuevas viviendas. Durante el tercer trimestre del año, el mercado residencial en México mostró un cambio significativo en la preferencia de los compradores, destacando la vivienda usada como principal motor del sector inmobiliario. Este fenómeno se ha visto impulsado por la disminución en la construcción de nuevas viviendas, lo que ha limitado la oferta y llevado a una mayor demanda en el mercado secundario. Datos recientes indican que, en los primeros nueve meses del 2023, las ventas de viviendas usadas alcanzaron el 63.8% del total financiado con créditos hipotecarios, superando ampliamente la participación de la vivienda nueva con un 36.2%. Además, el valor de la vivienda usada ha aumentado en un 8.7%, en comparación con el 8.4% de la vivienda nueva, reflejando su rol como una alternativa viable y valorizada para quienes buscan adquirir propiedad. La tendencia también evidencia que los compradores valoran factores como la ubicación y el estado general del inmueble, priorizando espacios estratégicos y mejor conectividad, incluso en propiedades de segunda mano. La escasez de oferta en viviendas novedad ha llevado a que la demanda se volque hacia propiedades usadas, que se consolidan como una opción de mayor accesibilidad y flexibilidad en el mercado residencial actual.
