Saltillo, Coahuila. - Ricardo Herrera, voceador del periódico VANGUARDIA desde hace 18 años, se enfrenta a los retos de la era digital desde su puesto en el crucero de la Alberca Olímpica. A pesar de las dificultades, mantiene viva la venta de periódicos impresos y resalta la importancia de la competencia para atraer clientes.
Antes de entrar en el mundo del periodismo, Herrera trabajó en la familia Cornejo y luego inició un negocio de helados. En 2008, se unió a VANGUARDIA tras solicitar una oportunidad como voceador. Comenzó como vendedor de dulces y, con el tiempo, aprendió las técnicas del oficio gracias a una colega que le enseñó las dinámicas del gremio.
A lo largo de su carrera, ha realizado entregas a figuras públicas y ha adaptado su método de trabajo ante la marcha de algunos de sus clientes por el COVID-19. A pesar de su discapacidad visual, Herrera se esfuerza continuamente por ofrecer un servicio excepcional a todos los que pasan por su punto de venta.
Reconoce que el crecimiento de la tecnología y las plataformas digitales ha afectado la circulación de periódicos impresos. Sin embargo, su clientela sigue siendo mayormente de personas mayores y padres con hijos en edad escolar que prefieren el formato físico. Para mantener su competitividad, Herrera utiliza estrategias que invitan a sus clientes a comparar el contenido de los diferentes periódicos.
A pesar de los retos, la pasión de Ricardo por la venta de periódicos le ha permitido sostenerse y contribuir a su familia, destacando que la tradición del periódico impreso aún tiene cabida en la sociedad actual.
Con información de vanguardia.com.mx

