La participación de Natalia Montaño, funcionaria del Ayuntamiento de Puerto Vallarta, generó críticas tras su breve y poco informativa intervención en un show del comediante. En un evento reciente en Tepic, Nayarit, una funcionaria municipal se convirtió en tendencia tras su interacción con el comediante Franco Escamilla, quien le solicitó presentar su trabajo. La representante del Ayuntamiento de Puerto Vallarta, identificada como Natalia Montaño Ruelas, mostró una evidente dificultad para explicar sus funciones laborales, limitándose a decir que "me la paso bien" y bromear sobre hábitos personales. El video, que circuló rápidamente en plataformas digitales, fue objeto de duras críticas por parte de usuarios que consideraron su actitud como una muestra de falta de compromiso y seriedad en su labor pública. Los internautas también investigaron antecedentes de Montaño Ruelas y hallaron registros en nóminas oficiales del Ayuntamiento, que indican que recibe un salario superior a los 12 mil pesos quincenales. Además, algunos señalaron un posible vínculo familiar con Ramón Ruelas, político local cercano a la Cuarta Transformación, quien en 2024 intentó contender por la alcaldía de Puerto Vallarta pero apoyó finalmente a Luis Munguía, actual presidente municipal. La polémica ha puesto en entredicho el rendimiento y la percepción de los servidores públicos en la entidad. Este incidente evidencia una problemática más amplia sobre la poca preparación y cuidado en la representación institucional, que afecta la imagen del servicio público y la confianza ciudadana. La competencia y el profesionalismo en cargos públicos son esenciales para fortalecer la gobernanza y responder efectivamente a las necesidades de la ciudadanía.
