Durante la celebración por los siete años de Morena en el poder, el legislador Gerardo Noroña evitó saludar a la presidenta Claudia Sheinbaum, generando controversia en redes sociales. Este sábado, en la conmemoración del séptimo aniversario de Morena en el Zócalo capitalino, se observó un gesto que llamó la atención en medio del acto oficial. Al paso de la presidenta Claudia Sheinbaum por las inmediaciones del evento, algunos miembros de la dirigencia morenista, incluyendo al senador Gerardo Noroña, prefirieron posponer los saludos y enfocarse en tomarse fotografías con otras asistentes. Tras la imagen, Noroña intentó acercarse a la valla que rodeaba la plaza, pero ya era evidente que la mandataria había dejado el lugar. Este hecho no pasó desapercibido en redes sociales, donde se revivieron episodios similares protagonizados por figuras clave de Morena, como Adán Augusto López y Ricardo Monreal, quienes en ocasiones anteriores han sido señalados por omitir saludos formales a la presidenta. Este tipo de muestras al interior del partido reflejan las tensiones y dinámicas políticas que prevalecen en el movimiento oficialista. La falta de contacto cordial en eventos públicos, además de alimentarse en redes sociales, evidencia la fragmentación interna en un momento en que Morena busca consolidar su unidad ante desafíos futuros. Para comprender la relevancia de estos gestos, es importante contextualizar que Morena, bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum, afronta un período de consolidación del poder y de relaciones internas que se han visto afectadas por distintos intereses y figuras que buscan posicionarse en el escenario político nacional. La percepción pública de estas actitudes puede influir en la percepción de unidad y cohesión del movimiento político en un momento clave de su historia.
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