La nueva instancia impone medidas inmediatas tras inspecciones en sitios sin autorizaciones ambientales En un operativo reciente, la División Ambiental de Nuevo León llevó a cabo visitas de inspección en diversos sitios ubicados en los municipios de Guadalupe y Salinas Victoria. Estas acciones tuvieron como objetivo verificar el cumplimiento de las normativas ambientales y detectar posibles infracciones relacionadas con el manejo de residuos y actividades contaminantes. Durante las inspecciones, se constató un patrón común: el manejo inadecuado de residuos sobre suelo natural y a cielo abierto, incluyendo escombro, bolsas plásticas, llantas, ramas, material orgánico proveniente de poda o desmonte, artículos plásticos, entre otros. Las empresas inspeccionadas realizaban actividades que abarcan desde la compra y venta de materiales reciclables, hasta el almacenamiento de scrap y la gestión de chatarra. Sin embargo, muchas de estas operaciones carecían de las autorizaciones ambientales necesarias para su funcionamiento. Entre los documentos ausentes se encontraban el Resolutivo en materia de Impacto Ambiental, el Registro como Generador de Residuos de Manejo Especial, la autorización para la operación de establecimientos dedicados a la compra y venta de materiales reciclables, y el registro de descargas de aguas residuales. La falta de estos permisos evidencia un incumplimiento grave de las regulaciones establecidas por las autoridades ambientales. Como respuesta a estas irregularidades, la Secretaría de Medio Ambiente, a través de la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente, decidió imponer medidas de seguridad inmediatas. Entre ellas, se ordenó la suspensión temporal total de las actividades en los sitios visitados, debido a las afectaciones ambientales constatadas y las omisiones en el cumplimiento normativo. Asimismo, se requirió a las empresas realizar una limpieza urgente de los predios y de los residuos ubicados en el exterior, además de proceder a la disposición
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