Monterrey, Nuevo León. – El inicio del 2026 en Nuevo León presentará una serie de obligaciones fiscales tanto para ciudadanos como para empresarios, cuyo cumplimiento es esencial para evitar recargos y sanciones financieras. La legislación fiscal del estado establece diversos gravámenes y derechos que deben ser cubiertos anualmente, y el desconocimiento de los plazos y beneficios puede resultar en multas y situaciones adversas. Uno de los impuestos fundamentales es el Impuesto Predial , de carácter municipal. Este gravamen es crucial para la recaudación y el funcionamiento de los municipios, destinándose a la mejora de la infraestructura y servicios locales. Si bien es un pago anual, realizarlo en los primeros meses del año, especialmente entre enero y marzo, suele ofrecer descuentos significativos, que pueden oscilar entre el 15% y 20%. El no cumplir con estos plazos puede generar recargos mensuales automáticos, además de la pérdida de subsidios o beneficios ofrecidos por algunos municipios, como seguros de vivienda en el caso de San Pedro o San Nicolás. Por otro lado, el Refrendo Vehicular es un pago estatal obligatorio por el derecho al uso de placas en vehículos particulares, sustituyendo a la Tenencia. El costo de este refrendo se ajusta anualmente conforme a la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Para 2026, se estima que el monto para modelos recientes podría situarse entre los 3,200 y 3,600 pesos. Es importante realizar este pago a través de los portales de la Tesorería estatal o en las delegaciones de Control Vehicular para evitar recargos. La omisión del pago puede acarrear multas, la detención del vehículo en operativos viales y su eventual traslado al corralón. Para el sector empresarial, el Impuesto Sobre Nómina (ISN) sigue siendo un gravamen del 3%, tras el rechazo de una propuesta para aumentarlo al 4% en 2023. Es fundamental que los patrones cumplan con la presentación de la declaración, incluso si esta es en ceros, ya que la omisión genera multas
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