Las precipitaciones de este fin de semana provocaron rescates, daños en infraestructura y acciones preventivas ante el aumento de nivel en la presa La Boca. Las fuertes lluvias que azotaron la región durante la noche del pasado domingo generaron severas afectaciones en el municipio de Santiago, en Nuevo León. Entre los incidentes destacados, cinco vehículos fueron arrastrados por la corriente en la comunidad de El Huajuquito, donde las cuadrillas municipales trabajaron durante las horas matutinas en su remoción con apoyo de grúas y personal de rescate. El alcalde de Santiago, David de la Peña Marroquín, visitó la zona para supervisar las labores y coordinar las operaciones, asegurando que no hubo pérdidas humanas pese a los daños materiales. Los automóviles perdidos quedaron varados bajo un puente en la calle Lomelí, y las afectaciones adicionales incluyeron la caída de una barda en El Barro, el bloqueo de un retorno en la Carretera Nacional a causa de acumulación de sedimentos en El Cerrito, y un deslave en la misma comunidad. Las lluvias también provocaron la caída de árboles, daños en postes de electricidad y perjuicios en planteles educativos. Destaca que la presa La Boca alcanzó su capacidad máxima, lo que llevó a la autorización para abrir las compuertas y evitar un posible desborde que agravaría la situación. El gobierno local recomendó a la población mantenerse alerta y seguir las indicaciones de Protección Civil, especialmente evitar transitar por arroyos con corriente elevada. La continuidad de las precipitaciones exige una vigilancia constante, por lo que se reforzarán los rondines en zonas críticas. Para emergencias, las autoridades habilitaron los números 911, 8120027848 y 8122851112 para atención inmediata. El evento evidencia la vulnerabilidad ante fenómenos meteorológicos extremos y recuerda la importancia de preparar protocolos preventivos que reduzcan riesgos en futuras lluvias intensas.
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