El secretario de gobierno busca consenso en medio de confrontaciones sobre impuestos y reformas electorales, mientras el Congreso y empresarios mantienen posturas distintas. En medio de una semana marcada por la tensión política y económica en Nuevo León, el secretario de gobierno, Miguel Flores Serna, anunció que el Ejecutivo está abierto a negociar el Presupuesto de Egresos para 2026, buscando consensos con las fuerzas políticas y el sector empresarial. La negativa del sector privado y los partidos de oposición a aumentar el Impuesto Sobre Nómina generó rechazo oficial, que ahora busca flexibilizar propuestas y fortalecer el diálogo institucional. Flores Serna defendió la gestión del actual gobierno, resaltando que en cuatro años se ha invertido un monto récord en infraestructura, con cifras que superan ampliamente los sexenios anteriores. También criticó las declaraciones del alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, sobre la falta de planificación gubernamental, argumentando que los datos oficiales reflejan un crecimiento económico del 3.4% anual y una inversión pública de más de 105,000 millones de pesos, proyectando una culminación de entre 160,000 y 180,000 millones de pesos para el fin del sexenio. El funcionario reafirmó el compromiso de buscar un presupuesto con la participación de diversas fuerzas políticas y reafirmó que no se negociará la reforma electoral, en particular, el derecho a la paridad de género, ante presiones externas. La oposición al respecto fue respaldada por legisladores de Movimiento Ciudadano, quienes criticaron el uso político que, a su juicio, hace el alcalde de Monterrey. Este escenario refleja las complejidades que enfrenta Nuevo León en su proceso de consolidación fiscal y política, en un contexto donde la inversión y el crecimiento económico continúan siendo temas prioritarios para la administración estatal. La negociación del presupuesto y la reforma electoral son vistos como elementos clave para garantizar la estabilidad y el d
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