El Mundial 2026 ofrece una oportunidad única para que México y Sudáfrica establezcan relaciones más profundas, no solo en el campo de juego. Este evento genera un diálogo sobre la conexión económica entre ambas naciones, especialmente en la industria automotriz y otros sectores estratégicos.
Las exportaciones mexicanas hacia Sudáfrica fueron lideradas en 2024 por vehículos, alcanzando un valor de 39.6 millones de dólares. Ciudad de México, San Luis Potosí y Nuevo León fueron los principales aportadores de estas exportaciones, contribuyendo con 65.6, 50.2 y 30.2 millones de dólares, respectivamente.
Por otro lado, México importó en 2024 aluminio en bruto por un total de 485 millones de dólares, siendo Ciudad de México, Estado de México y Puebla los destinos clave para estas compras. Este intercambio apunta a la importancia de los sectores manufacturero y metalmecánico, que poseen una relevancia considerable en la economía mexicana.
En cuanto a la inversión, de enero a diciembre de 2024, Sudáfrica realizó una inversión directa de -17.7 millones de dólares en México, con Quintana Roo, Nayarit y Baja California como principales receptores. En el ámbito migratorio, se registró una pequeña comunidad sudafricana en México, compuesta mayormente por mujeres, destacando Baja California como el estado con mayor concentración.
Nuevo León, con su fuerte base industrial, se sitúa en una posición clave en el marco de este intercambio. En 2024, el estado destacó entre los principales emisores de exportaciones hacia Sudáfrica, y sus importaciones también juegan un papel importante, con un valor significativo en aluminio.
La participación de Sudáfrica en el Mundial 2026 incluirá un partido que se jugará en Monterrey, lo que no solo incrementará la visibilidad del estado, sino que también propone un nuevo espacio para fortalecer la relación bilateral.
Con información de liderempresarial.com

