Autoridades de Nuevo León cerraron temporalmente un predio de manejo de residuos por graves irregularidades que representan un riesgo ecológico y de salud pública. La Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León ordenó la suspensión de actividades en un predio dedicado al acopio y venta de residuos en el municipio de Escobedo, debido a incumplimientos en las normativas ambientales. La inspección realizada por la División Ambiental y la Procuraduría Ambiental reveló que el sitio operaba sin las medidas de protección necesarias, almacenando residuos peligrosos a cielo abierto y sobre suelo natural. La propiedad, que abarcaba aproximadamente cinco mil 900 metros cuadrados, contenía materiales que, por su naturaleza, presentan un alto riesgo de incendio y potenciales emisiones tóxicas que pueden afectar la calidad del aire en la región metropolitana de Monterrey. Una vez detectadas las irregularidades, las autoridades ordenaron la suspensión inmediata de actividades y la limpieza del área, exigiendo que las labores de disposición de residuos fueran realizadas únicamente por empresas autorizadas. La Secretaría de Medio Ambiente aseguró que estas acciones forman parte de un plan continuo de vigilancia ambiental en el estado, con la finalidad de prevenir daños ecológicos y proteger la salud pública mediante inspecciones, sanciones y acciones legales contra quienes incumplen las regulaciones. La dependencia reafirmó su compromiso de fortalecer los controles para garantizar que todas las operaciones en el estado respeten las leyes ambientales y no pongan en riesgo a las comunidades.
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