La propuesta del Gobierno enfrenta análisis y rechazo en el Congreso, mientras organizaciones consideran urgente su implementación En las últimas semanas, el debate sobre la obligatoriedad del transporte escolar en Nuevo León ha tomado relevancia en el ámbito público y legislativo. La iniciativa presentada por el Gobierno estatal busca establecer el uso obligatorio de este servicio para los estudiantes, en un esfuerzo por mejorar la movilidad urbana y reducir la contaminación ambiental. Sin embargo, la propuesta aún requiere un análisis profundo y la realización de mesas de trabajo antes de su posible aprobación. Hace dos semanas, Hernán Villarreal, secretario de Movilidad y Planeación Urbana, entregó formalmente el documento en la Oficialía de Partes del Congreso local. La finalidad de esta iniciativa es fomentar un modelo de traslado que priorice el transporte colectivo, disminuya el uso del automóvil particular y contribuya a la mejora de la calidad del aire en la región. La propuesta contempla diferentes estrategias para su implementación, pero aún no ha sido aprobada en su totalidad. Por su parte, la presidenta de la Comisión de Educación en el Congreso, Perla Villarreal, solicitó la realización de mesas de trabajo conjuntas con la Comisión de Movilidad para analizar la propuesta. En estas mesas, se invitará a los promoventes, entre ellos el secretario de Movilidad Hernán Villarreal y la diputada local de Morena, Reyna Reyes, además de representantes de escuelas, colegios, asociaciones de Padres de Familia y la Secretaría de Educación. El objetivo es diseñar un esquema que equilibre las necesidades de los padres y las instituciones educativas sin afectar la libertad de elección. No obstante, Villarreal adelantó que no se aprobará la obligatoriedad del uso del transporte escolar. “Además, buscaremos que este tema también sea incluido en la nueva Ley de Educación”, manifestó. La postura del Congreso es clara en este sentido, priorizando la autonomía de las famili
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