El partido busca consolidar su dominio en Aguascalientes, Querétaro y Chihuahua, enfrentando los desafíos y fortaleciendo sus perfiles para las elecciones intermedias. En medio de las próximas elecciones intermedias de 2027, el Partido Acción Nacional (PAN) trabaja en fortalecer sus principales territorios históricos, conocidos como bastiones, para contrarrestar el avance de Morena y asegurar su relevancia en el escenario político nacional. Estos estados —Aguascalientes, Querétaro y Chihuahua— representan zonas clave donde la estructura y las candidaturas del PAN se ponen a prueba, reflejando un escenario de competencia cerrada y estrategias de liderazgo que buscan mantener o ampliar su influencia. Aguascalientes, considerado uno de los espacios más seguros para el PAN, actualmente tiene en la alcaldesa Teresa Jiménez una figura del liderazgo estatal. Las encuestas muestran que el favorito para disputar la gubernatura en nombre del blanquiazul es Juan Antonio Martín del Campo, un político con amplia experiencia en cargos legislativos y municipales. Sus perfiles y preferencias en los sondeos indican una alta intención de voto hacia su candidatura, consolidando la posición del PAN en este estado, donde las preferencias electorales pronostican una victoria clara frente a Morena. Por otro lado, Querétaro continúa siendo un bastión firme para el PAN, gobernado actualmente por Mauricio Kuri. La elección interna apunta hacia figuras como Felipe Fernando Macías, alcalde de la capital, cuya popularidad en los sondeos aumenta y que se perfila como el principal contendiente para la candidatura estatal. La ventaja que mantienen en las encuestas revela un escenario favorable para el PAN en esa región del Bajío, en donde la competencia aún mantiene cierta incertidumbre, pero con una tendencia dominante hacia los panistas. En Chihuahua, aunque la contienda se presenta más reñida, Marco Antonio Bonilla, alcalde de Chihuahua capital, domina las preferencias de la militancia y la ciu
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