La disputa por la dirigencia municipal del PAN en Puebla se reprograma tras alegatos de irregularidades y un fallo judicial que busca garantizar la paridad de género. La renovación de la dirigencia del Partido Acción Nacional en Puebla enfrentó una nueva jornada tras una segunda convocatoria, en medio de acusaciones y garantías legales. La elección, que involucró a las candidatas Guadalupe Leal Rodríguez y Gabriela Ruiz Benítez, se reanudó después de que la Sala Regional Ciudad de México del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación invalidara la primera votación por irregularidades. La resolución exigió que el proceso asegurara la paridad de género, una medida que busca promover la igualdad en los cargos partidistas, especialmente considerando que desde hace más de una década ninguna mujer ha encabezado la estructura local del PAN en Puebla. Las acusaciones en torno a la transparencia del proceso resaltan la tensión interna del partido, con Guadalupe Leal denunciando una supuesta injerencia del Comité Directivo Estatal, encabezado por Mario Riestra Piña, y la reimpresión de más de mil papeletas sin garantías claras para su correcto uso. Por su parte, Gabriela Ruiz afirmó que la elección seguía procedimientos legales y mostró documentos que avalaban la aceptación de una reposición de boletas por parte de ambas candidatas. El liderazgo estatal del PAN sostuvo que las condiciones para una elección libre y justa estaban garantizadas y negó cualquier intervención que pudiera afectar la democracia interna del partido. Este conflicto se enmarca en una historia de tensiones partidistas, donde el respeto por la legalidad y la igualdad de género son desafíos recurrentes en el proceso de selección de liderazgos internos en Puebla y en México en general. La resolución judicial apunta a fortalecer la institucionalidad del PAN, promoviendo procesos transparentes que reflejen la voluntad de su militancia y avancen hacia una participación más equitativa.
