La posible ruptura con Morena y el interés de figuras como Manuel Velasco marcan el rumbo del Partido Verde hacia la próxima década electoral. A pesar de que aún faltan varios años para los comicios presidenciales en México, las alianzas políticas del Partido Verde comenzaron a mostrar signos de cambio, antecedente que podría indicar una estrategia distinta en futuras elecciones. La relación con la coalición con Morena parece estar en revisión, especialmente tras las tensiones en estados como Tamaulipas y San Luis Potosí, donde dirigentes del Verde han expresado interés en impulsar candidaturas independientes en 2030. Este contexto refleja un movimiento hacia una posible candidatura propia del Partido Verde, con figuras destacadas como Manuel Velasco y otros líderes internos manejando sus propias aspiraciones. Velasco, exgobernador de Chiapas y actual coordinador de los senadores del partido, ha dado señales de querer disputar la presidencial, en caso de que la estrategia interna así lo determine. Además, aspirantes como Karen Castrejón y Carlos Puente también consideran el escenario presidencial, aunque enfocados en procesos electorales estatales en 2027. Para entender la importancia de esta transición, es clave contextualizar que el Partido Verde, desde su fundación, ha sido un actor que ha sabido navegar alianzas y posicionarse como una opción alternativa, con un liderazgo que ahora mira con interés hacia el escenario presidencial de 2030, con una estrategia que podría incluir candidaturas independientes o en coalición con otros actores políticos. La continuidad de estas decisiones será determinante para definir el papel del partido en el panorama político nacional.
