Tehuitzingo, Puebla. - Las diez víctimas de la masacre ocurrida en esta localidad han sido sepultadas en dos cementerios de la Mixteca, donde sus seres queridos y la comunidad se congregaron para honrar sus vidas y acompañarlos en su último adiós. El evento estuvo marcado por un fuerte clamor de justicia.
El velorio de las víctimas se inició en la madrugada del 19 de mayo, tras el traslado de los cuerpos desde el anfiteatro de Puebla hacia Tehuitzingo, donde varios familiares aguardaban con gran tristeza. Uno de los cuerpos fue llevado a una comunidad cercana. Los cuerpos de Kevin ‘N’ y Efrén ‘N’ fueron recibidos en una casa diferente, donde se practicó una misa en su honor en la Parroquia de San Miguel Arcángel.
Cecilio ‘N’, Marcela ‘N’, José María ‘N’, Gabriela ‘N’, Roberto ‘N’, Marta ‘N’ y Carolina ‘N’, todos miembros de la misma familia, fueron velados en una vivienda particular, donde más de 100 personas expresaron su apoyo. La situación se tornó aún más difícil, ya que la familia señaló que los rumores sobre su posible vinculación con el crimen han llevado a estigmatización en la comunidad.
El traslado al cementerio fue un evento conmovedor, marcado por música de banda, flores y globos blancos. El cortejo avanzó desde la Cuarta Sección hasta el Panteón Municipal, donde las víctimas recibieron un sentido adiós. Aunque se anunció la detención de un presunto responsable en el mismo día, los familiares insisten en que esto no implica el cierre del caso.
Entre los momentos más impactantes del entierro se destacó el traslado del ataúd de la bebé Carolina, que solo contaba con un mes y 20 días de vida. Este féretro fue colocado junto al de su madre. Durante la misa, el sacerdote instó a la comunidad a buscar la paz y el perdón, enfatizando que la violencia no es la respuesta, y llamando a la empatía en la comunidad de Tehuitzingo.
Con información de telediario.mx

