Cuautlancingo, Puebla. - Volkswagen culminó la producción del famoso Sedán, conocido como "Vocho", en julio de 2003, cerrando un capítulo que inició en 1946 y donde se ensamblaron 21 millones 529,464 unidades a nivel mundial. Este modelo, que se convirtió en un ícono de la movilidad en México, logró conectarse con generaciones de familias a lo largo de las décadas.
La historia de Volkswagen en México comenzó en 1954, cuando la marca introdujo el Vocho al mercado nacional. Un año más tarde se estableció la primera concesionaria oficial y, en 1964, se constituyó Volkswagen de México. La planta de Cuautlancingo, inaugurada en 1967, fue fundamental, permitiendo la producción local de este emblemático vehículo.
En 1971, el Vocho alcanzó un nuevo hito al producir su unidad número 200,000. Ese mismo año fue designado “minitaxi” en el entonces Distrito Federal, consolidando su relevancia en el transporte público de una Ciudad de México en crecimiento. La década de 1970 trajo otros modelos como la Combi, la Brasilia y la Caribe, pero el Vocho mantuvo su predominancia entre los favoritos de los mexicanos.
En 1981, se iniciaron las primeras producciones del Atlantic, precursor del conocido Jetta. A lo largo de los años, la fábrica de Puebla continuó la producción de otros populares modelos, incluyendo el New Beetle, un homenaje al viejo Vocho.
La fábrica de Cuautlancingo marcó el final de una era, resaltando la importancia del Sedán en la historia automotriz del país. La salida de la última unidad de producción fue un simbólico cierre a una historia que ha dejado una huella significativa en la cultura mexicana.
Con información de expansion.mx

